trickyMasterdisk

Saturday, May 03, 2008

Interludio sin... (pura divagación)

No es por monotonía, ni por guardar reposo como en reclusión forzada por el que no he escrito mucho de nada en este blog. La verdad es que su origen, la razón de ser es algo discutible, pero sirvió un propósito en su momento, y el volver a utilizarlo va a acarrear con él otra versión de universo paralelo al que estoy acostumbrado a vivir, pero que no disfruto porque me fuerza a esperar.

Tampoco me siento mal por utilizar este vehículo a un nivel un poco más personal de lo que normalmente lo veo siendo utilizado en este vasto mar de letras electrónicas. Ya por si solo es difícil de navegar por una tormenta perfecta de pensamientos, divagaciones, alegrías, comentarios, quejas y demás, como para agregar más insulto a la injuria. Entonces, levanto la sabana que cubre los muebles de ese callejón escondido para poder sentarme en el viejo sofá, y comunicarme sin coraje.


La verdad es que no he encontrado la fórmula mágica que haga que los mortales se interesen por leer pavadas ajenas, pero creo que frente a invitaciones donde mi potencial es cuestionado, solo me queda hundirme en mis pensamientos, por más banal que esa afirmación pueda sonar.

Soy poco lo que se puede decir “un lector”, porque siento que si leo algo necesito que signifique algo para mi (egocéntrico a más no poder), pero en algunas ocasiones, hago el mejor esfuerzo de no relacionar mucho el sustantivo del adjetivo, y prefiero hacerlo como si contando las rayas en el asfalto cuando camino por las calles: no sirve de nada, pero hace al camino más consecuente con el fin. Entonces me lanzo a la piscina, y entonces me hundo, hasta donde encuentre el sustantivo. Del porque critico, opino, agrego, discierno.


Esto es lo poco que me da para compartir, porque la falta de coraje no me permite decir más de lo que realmente siento cuando escribo en este blog, ni las razones que me llevaron a salir de la supuesta monotonía. La verdad es que podría matarme buscando otros caminos (que los hay), pero este me lo ponen en bandeja, conociendo lo complicado de las autopistas de mis pensamientos, donde los desvíos abundan (con sujeto en plural). Prefiero parar en la vía de emergencia para no ser arrollado, entonces apago el motor, porque la gasolina esta cara, y prendo la radio un ratito nomas para sentir, en total 6 minutos y 46 segundos, porque es el único viaje que se me permite hacer, al mundo de 55566688833. A eso le llamo, un interludio sin coraje.